Ventajas y desventajas de un invernadero

Los invernaderos son estructuras cerradas y protegidas, destinadas al cultivo de plantas, ya sean hortícolas como decorativas. Suele estar construido con una cubierta de plástico o vidrio que permite controlar la humedad, la temperatura, la luminosidad y otros factores ambientales. Antes de apostar por este sistema de cultivo, es conveniente conocer las ventajas y desventajas de un invernadero.

Cuáles son las ventajas y desventajas de un invernadero

¿Para qué sirve un invernadero? Además de proteger las plantas de los factores externos, permite controlar el clima, por lo que se puede adelantar la temporada de algunas cosechas o desarrollar cultivos tropicales en zonas o periodos fríos. Además, presenta otras ventajas interesantes.

Ventajas de un invernadero

Entre las ventajas podemos destacar las siguientes:

  • Mayor producción. Al poder controlar las condiciones ambientales, se puede mejorar el rendimiento de la plantación.
  • Menos riesgo de pérdidas. El cambio climático es una realidad que afecta año tras año a muchos cultivos, que se encuentran a la merced de fenómenos naturales imprevisibles y aleatorios.
  • Control de enfermedades y plagas. Un invernadero hermético y con una estructura bien sólida, permite controlar las plagas con un uso moderado de fertilizantes.
  • Cultivo durante todas las temporadas. Al no depender del exterior, se puede desarrollar cualquier tipo de cultivo en cualquier periodo del año. Esto permite obtener productos fuera de temporada que se pueden vender a precios más elevados.

Desventajas del invernadero

Pero no todo son ventajas con los invernaderos, también hay algunos aspectos menos positivos que hay que considerar.

  • Inversión inicial elevada. Un invernadero es una estructura que requiere una inversión relativamente alta, así que se requiere un proyecto encaminado a recuperar ese gasto.
  • Control de patógenos. Aunque los invernaderos mantienen los cultivos aislados de plagas y enfermedades del exterior, existen otros patógenos que se pueden desarrollar, así que es fundamental conocer las medidas fitosanitarias necesarias para evitarlo.
  • Requiere cualificación. Controlar las condiciones climatológicas requiere unos conocimientos específicos para evitar errores irreparables.
  • Costos de producción elevados. Según las características del invernadero, puede suponer unos elevados gastos de producción, por ejemplo, en electricidad para controlar la temperatura.

Cómo hacer un invernadero familiar

Si se dispone de un poco de espacio, tiempo y ganas de cultivar todo el año, es posible construir un invernadero casero para uso familiar. ¿Cómo hacer un invernadero familiar? Los más manitas lo pueden construir realizando una estructura hecha con listones de madera de pino o tubos de PVC, y cubierto con plástico resistente. Generalmente se construyen en forma de arco, a dos aguas o en forma de túnel. Los materiales se pueden encontrar de forma sencilla en tiendas de bricolaje y jardinería. También es posible comprar estructuras pequeñas ya montadas, incluso de segunda mano a precios muy asequibles.

En el caso de los pequeños huertos urbanos, existe un truco muy práctico para hacer un efecto invernadero casero, que consiste en utilizar botellas de plástico con el fondo recortado y sin el tapón, para que entre el aire. Solamente habría que clavarla sobre la tierra de forma que cubra la planta a modo de campana y de esta forma se crea un microclima especial a la vez que se la mantiene protegida. Lo ideal es utilizar garrafas grandes para dar espacio a la planta para que se desarrolle.

Como ves, conocer las ventajas y desventajas de un invernadero es importante para elegir qué tipo de sistema queremos implementar en nuestro cultivo.

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