Leonardita Iberia, cultivo ecológico

Una nueva forma de cultivar cuidando del suelo

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Leonarditas

Escoge el tipo de producto que necesitas para tu cultivo, contamos con Leonardita Sólida y Leonardita líquida en forma de Ácidos Húmicos y Fúlvicos. Creamos packs especificos para tratamiento de suelos de cultivo con todo lo necesario para tener un suelo completamente sano y fértil. Todos los productos de la tienda son ecológicos y naturales, no usamos ningún tipo de químico en su elaboración o manipulación, lo que garantiza la cadena ecológica de la producción final.

Lo más vendido

  • Leonardita en Polvo Humita 40

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    Ácidos Húmicos HUMITA•40 (Polvo)

    Riqueza

    ✔ Materia Orgánica Total: 55,0%
    ✔ Extracto húmico total (EHT): 40,0%
    ✔ Ácidos húmicos: 30%
    ✔ Ácidos Fúlvicos:  10%
    ✔ Nitrógeno (N) orgánico: 2%
    ✔ Azufre (SO3) total: 5,0%
    ✔ Hierro (Fe) total: 2%
    ✔ Cobre (Cu) total: 0,020%
    ✔ Zinc (Zn) total: 0,004%
    ✔ Silicio (SiO2): 24,0%

    Granulometría: De 0-6mm.

    Producto utilizable en agricultura ecológica conforme al Reglamento (CE) nº 834/2007.

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  • Leonardita Granulada Humita 40

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    Ácidos Húmicos HUMITA•40 (Granulada)

    Riqueza

    ✔ Materia Orgánica Total: 55,0%
    ✔ Extracto húmico total (EHT): 40,0%
    ✔ Ácidos húmicos: 30,0%
    ✔ Ácidos Fúlvicos: 10,0%
    ✔ Nitrógeno (N) orgánico: 2,0%
    ✔ Azufre (SO3) total: 5,0%
    ✔ Hierro (Fe) total: 2,0%
    ✔ Cobre (Cu) total: 0,020%
    ✔ Zinc (Zn) total: 0,004%
    ✔ Silicio (SiO2): 24,0%

    Granulometría: De 3-6mm.

    Producto utilizable en agricultura ecológica conforme al Reglamento (CE) nº 834/2007.

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  • Ácidos Húmicos Humita 15

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    Leonardita líquida en forma de Ácidos Húmicos Humita 15.

    Humita 15, está compuesta por Ácidos Húmicos líquidos de la máxima calidad.

    Ideal para todo tipo de cultivo, pudiendo ser aplicado en el suelo por cualquier forma o método de riego para aportar salud, bienestar y vitalidad a los suelos de cultivo.

    Extracto Húmicos Total: 15% (p/p) – Cuenta con un 12,4%(p/p) de Ácidos Húmicos, un 2,6%(p/p) en Ácidos fúlvicos (p/) y el 3,5% (p/p) de Potásio.

    Densidad a 20ºC: 1,12g/ml y pH 10 ± 5

    Perfecta para aplicación para todo tipo de suelos, arenosos, volcánicos, altos en salinidad, tierras pobres y des-estructuradas por falta de Materia Orgánica, suelos calizos y ácidos.

    Producto utilizable en agricultura ecológica conforme al Reglamento (CE) nº 834/2007.

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  • Ácidos Húmicos y fúlvicos Humisun 16

    6,162.970,00

    Ácidos Húmicos y fúlvicos líquidos Humisun 16

    Equilibrada mezcla entre Ácidos Fúlvicos y Húmicos de origen Leonardita.

    Extracto Húmico Total 16%, Ácidos Hñumicos 8%, Ácidos Fúlvicos 8% y 3,3% de Potasio.

    Gracias a su composición es apto para cualquier sistema de riego “Fertirrigación” y para aplicación foliar.

    Riego: Para potenciar y mantener los niveles de fertilidad del suelo y los fertilizantes químicos aplicados.

    Pulverización: Para bioestimular el crecimiento y desarrollo vegetativo de los cultivos.

    Producto utilizable en agricultura ecológica conforme al Reglamento (CE) nº 834/2007.

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Leonardita Española

¿Qué es la Leonardita?

Podemos definir la Leonardita como el resultado de la descomposición y mineralización durante millones de años de bosques de coníferas, hierbas y plantas antiguas, hojas, ramas caídas, excrementos de animales antiguos, etc, hace 125 y 113 millones de años, formando la fuente más rica en Ácidos Húmicos del mundo, considerada la fuente de vitalidad de todos los suelos productivos de nuestra capa terrestre. Si quieres saber en profundidad como se forma la Leonardita y que propiedades tiene, mira nuestro artículo al respecto aquí

¿Porqué se llama Leonardita?

Los primeros estudios que se realizaron sobre esta sustancia fueron realizados en Dakota del Norte (EEUU), por el Dr. A.G. Leonard, director del Servicio Geológico de este estado, y que en su honor se dio el nombre de Leonardita a estas sustancias. Si quieres conocer más sobre su vida, en nuestro blog te lo contamos.

Últimos artículos del Blog

Riego del tomate: ¿cuándo es necesario?

Las tomateras son una de las plantas más sencillas de cultivar, tanto en terreno como en un pequeño urbano, incluso en maceta, por eso es una de las elegidas por las personas que quieren iniciarse en el mundo de la horticultura. Además de la alegría de verlos crecer, podemos disfrutar del rico sabor de sus frutos. Pero que sea de fácil cultivo no significa que no requiera unos cuidados específicos. Por ejemplo, hay que prestar especial atención al riego del tomate.

Cómo debe ser el riego del tomate

Un adecuado riego de tomates es imprescindible para una buena cosecha. Existen varios tipos de riego que podemos utilizar.

Por goteo

El riego por goteo del tomate es ideal para huertos grandes, ya que permite hacer un uso óptimo del agua, con un ahorro de hasta un 50 % comparado con el riego mediante aspersores. También es la forma más aconsejable para el riego del tomate en invernadero. Este tipo de riego, además, no ejerce fuerza sobre las plantas y se puede proyectar con precisión para que caiga únicamente en la zona de la raíz. En este sistema se pueden incluir mezclas de agua con fertilizantes para mejorar la productividad, y el suelo se humedece de forma progresiva, lo que resulta muy beneficioso para la tierra y sus nutrientes.

Por surcos o por inundación

Este sistema se recomienda solo en cultivos al aire libre, nunca en invernaderos, ya que se incrementa en exceso el nivel de humedad, propiciando la aparición de hongos y enfermedades. Consiste, como su nombre indica, en llenar de agua los surcos de los cultivos.

Cuánto riego necesitan los tomates

Con el riego del tomate, o cualquier planta del tipo que sea, el exceso de agua puede ser tan perjudicial como su defecto. El consejo es siempre comprobar la humedad del sustrato antes de proceder a regar, y hacerlo solo cuando se haya secado lo suficiente. ¿Cada cuánto regar las tomateras? La frecuencia puede variar según la estación del año, el clima de la región o el tipo de cultivo.

Riego en maceta

El riego del tomate en maceta debe ser frecuente pero no tanto como en un huerto. De forma aproximada se deberían regar unas 3 veces por semana durante el verano y 2 veces el resto del año. Hay que evitar que se mojen las hojas, los frutos y las flores. Si es posible, podemos aprovechar y recoger agua de lluvia para el riego del tomate. Si debajo de la maceta hemos colocado un plato, lo mejor es retirarlo para que drene el exceso y no se acumule, así evitamos riesgo de infestación por hongos.

Riego en jardín o huerto

¿Cuánto riego necesitan los tomates en el huerto? En este caso la frecuencia debe ser más seguida. Durante los meses de verano, si el ambiente es muy seco, se pueden regar a diario, ya que el agua se evapora muy deprisa. En primavera, sin embargo, bastará con un par de veces a la semana. No se recomienda regar los tomates por la noche, porque la humedad nocturna y las temperaturas frescas pueden propiciar la aparición de hongos.

Como ves, es importante tener en cuenta las peculiaridades del riego del tomate. Siguiendo estas pautas conseguirás una cosecha hermosa y cargada de frutos.

Cómo detectar la negrilla o fumagina y eliminarla

La fumagina o el hongo negrilla es un hongo que generalmente aparece en las plantas después de que estas hayan estado infectadas durante tiempo por plagas de cochinilla, pulgón o mosca blanca.

No es peligroso, pero hay que atajarlas a tiempo para evitar que la salud de la planta se vea comprometida de forma irreversible.

Cómo podemos detectar la negrilla o fumagina

El hongo fumigan es muy fácil de distinguir, ya que es de un color negro muy característico (de ahí a que se le conozca como negrilla) y suele depositarse en las zonas de la planta afectadas por la plaga. La negrilla provoca síntomas diversos, que pueden afectar a las hojas, las ramas, los tallos, o los frutos de cualquier cultivo, aunque es especialmente frecuente en los cítricos.

Este hongo es una especie de polvo negro similar al hollín, incluso mancha de la misma forma al pasar el dedo por encima. Si la negrilla no se trata adecuadamente, entonces irá cubriendo cada vez más partes de la planta, impidiendo que pueda realizar correctamente la fotosíntesis. Además impide la transpiración y esto puede generar necrosis y clorosis, que terminará marchitando por completo la planta.

El hongo negrilla aparece en las plantas afectadas por plagas porque se alimenta de la melaza que van dejando los insectos a medida que consumen la planta. Así pues, si tenemos una planta afectada por la fumagina, habrá que tratar dos problemas: la plaga, y la propia negrilla.

Consejos para eliminar la fumagina

El mejor control de la fumagina en cítricos, pasa por la prevención. Como hemos visto, el hongo negrilla aparece por la melaza que producen cochinillas, áfidos y moscas blancas, por lo tanto, lo principal es evitar que las plantas sufran el ataque de estas plagas. Un producto muy eficaz para ello es el jabón potásico, que no es tóxico, ni para las plantas, ni para el medio ambiente. Sirve para tratar las plagas cuando la infestación no es aún muy grande. Solamente hay que diluirlo en agua al 2 % y aplicarlo sobre la planta afectada. Si después de tres aplicaciones la plaga persiste, entonces habría que utilizar otros insecticidas más fuertes.

Una vez que hayamos controlado la plaga, veamos cómo eliminar la fumagina de los cítricos. Una vez libre la planta de los insectos, hay que limpiarla completamente del hongo y de la melaza de la que se alimenta. El primer paso sería lavar las partes afectadas con agua a presión para eliminar la mayor parte del residuo. Después, podemos utilizar de nuevo jabón potásico o algún fungicida para fumagina, y rociar las partes de la planta que han estado afectadas por la plaga y el hongo.

Si el tamaño y la resistencia de la planta lo permite, se pueden frotar los últimos restos con un trapo húmedo. El último paso es sanear la planta y retirar las hojas deterioradas por culpa de la negrilla, e incluso realizar una poda para retirar los brotes que hayan quedado perjudicados.

La negrilla es casi inevitable después de una plaga, pero por suerte, si actuamos con rapidez podemos eliminarla con facilidad y devolverle a la planta su belleza y su vigor.

Qué es la perlita para plantas

La perlita para plantas es un material muy empleado en jardinería, ya que cualquier tipo de sustrato agradece el enriquecimiento con este mineral. Es un elemento se puede encontrar muy fácilmente y a un precio muy económico que ofrece muchos beneficios.

Qué es la perlita para las plantas

Pero veamos antes de nada qué es la perlita exactamente. Se trata de un vidrio volcánico amorfo que presenta un contenido de agua que varía entre un 2 y un 5 %. A causa de este porcentaje de humedad, al elevarse su temperatura experimenta una transformación y se expande, pudiendo multiplicar su tamaño hasta 13 veces, para dar lugar a la perlita para plantas tal y como la conocemos, con su tono claro y su textura ligera y porosa. Se utiliza con frecuencia tanto en jardinería como en horticultura. La perlita para el sustrato tiene un pH neutro, lo que significa que no reacciona con otros elementos del suelo ni altera el equilibrio. Tampoco transporta enfermedades ni plagas de ningún sitio, y además es un material muy accesible.

Usos y función de la perlita para plantas

Los beneficios de la perlita para plantas son muy interesantes y conviene tenerlos en cuenta para mejorar la salud y el desarrollo de nuestras plantas.

  • Gracias a su textura porosa y su peso extra ligero, la perlita favorece que el suelo se mantenga mucho mejor aireado. Evita que el sustrato se apelmace y por ello facilita el crecimiento de las raíces y su expansión por toda la tierra, por lo que la planta tiene un mejor acceso a los nutrientes y se desarrolla mejor. La perlita para semilleros o macetas ayuda a retener el agua y favorece la humedad del sustrato, ya que el agua se va liberando lentamente y de manera más gradual.
  • Paralelamente, además de retener eficazmente la humedad, la perlita para plantas también mejora el drenaje de la tierra e impide que se formen encharcamientos en la maceta, altamente perjudiciales para muchos tipos de plantas.
  • Otro de los usos de la perlita para tierra de macetas o en semilleros, es como material de acolchado. Una capa de perlita ayuda a aislar el sustrato y mantenerlo protegido de las temperaturas extremas en los climas muy calurosos. Además, al tener un color claro, reflejan la luz y esto actúa como disuasorio para insectos, plagas u hongos que prefieren zonas más húmedas y sombrías. Este tipo de acolchado se llama mulching.

Consejos para usar la perlita

¿Cómo utilizar la perlita para plantas? Se puede aplicar de varias formas. Por un lado podemos mezclarla con sustrato y turba en una proporción 25-30 %, y así conseguiremos una tierra con mejor nivel de aireación con mayor capacidad para retener la humedad del suelo. La perlita para semilleros también favorece que los esquejes enraícen con más facilidad, así que también es una gran opción si queremos producir clones para después trasplantar en suelo o en macetas más grandes. De hecho la perlita favorece la formación de raíces de manera más eficiente que otros sustratos y además es un material completamente natural, no lleva aditivos ni químicos y no genera residuos.

Ahora que ya sabemos qué es la perlita y qué usos tiene, es el momento de comenzar a utilizarla en nuestras plantas. Ellas lo agradecerán y nuestro jardín o huerto se verá mucho más frondoso y productivo.

Qué plantar en septiembre en tu huerto

Saber qué plantar en septiembre en nuestro huerto nos puede ayudar a la hora de contar siempre con cultivos sea cual sea la temporada.

Este es conocido por ser un mes de cambios en nuestra vida. Sin embargo, el huerto no entiende de paradas ni reinvenciones, sino que debemos ser nosotros quienes nos adaptemos a él para que siga dando sus frutos.

Cambios en septiembre en el cuidado de tus cultivos

Los diferentes cambios que se producen nos llevan a preguntarnos qué se planta en septiembre en un huerto. La respuesta es más sencilla si conocemos los factores determinantes de este cambio de temporada.

Variaciones en la temperatura

En verano debemos proteger nuestros cultivos del calor sofocante, pero, conforme este se va pasando, llega el momento de conocer cuáles serán los cambios en el tiempo.

Aunque en este mes aún quedan días de temperaturas agradables, hay que ir pensando en la inestabilidad del clima.

Las noches empiezan a ser más frías y también nos podemos encontrar con días otoñales, cosa que hay que tener siempre en cuenta cuando nos planteemos qué sembrar en septiembre.

La duración de los días

En este aspecto, septiembre es un mes muy similar a marzo. El día y la noche compartirán las mismas horas desde el 21 hasta el 23, cuando se produce el equinoccio.

Calor sofocante, días estables, lluvias y granizos… Todo esto es lo que marcará un mes que anuncia el comienzo del frío del otoño y el próximo invierno. Por eso, tendremos que doblar esfuerzos en el cuidado de nuestros cultivos con fertilizantes y otro tipo de productos.

Qué plantar en septiembre en el huerto

Ahora que conocemos las variaciones del tiempo y la temperatura, estamos listos para ponernos manos a la obra.

Semillas de habas

Podemos considerar las semillas de habas como la estrella del huerto en este mes. Si te preguntas qué plantar en septiembre en un huerto urbano, estas pueden ser la mejor idea.

Un ejemplo son las habas tempranas de la variedad Mutxamel, así como otras plantas, como la de la alcachofa.

Como dato, las habas más cotizadas son las que se recogen en noviembre. Es decir, las que se plantan a finales de verano.

Otras semillas interesantes

Algunas semillas que no podemos olvidar son el calabacín, la acelga, las espinacas, el perejil o las patatas. También tenemos posibilidades con el repollo, la cebolla, los rabanitos o la rúcula.

Esta es la mejor época para plantar patatas. Como consejo, sus simientes deben ser de calibre pequeño, con el objetivo de poder sembrarlas enteras en nuestro huerto.

Hortalizas para sembrar en el plantel

Si deseamos tener hortalizas en nuestro huerto, no podemos dejar pasar la oportunidad de centrarnos en sembrar brócoli, coliflor, lechuga, romanesco o col.

Como ves, hay una gran cantidad de opciones para no quedarnos parados en este mes de cambios.

Saber qué plantar en septiembre en tu huerto es fácil si conoces todos los cambios y factores que debes tener en cuenta antes de llevar a cabo la siembra. Después, con los cuidados adecuados, llegará el momento de recoger los frutos.

Modo de empleo del aceite de neem: un insecticida ecológico para tu huerto

El modo de empleo del aceite de neem es amplio, pero uno de los lugares principales donde lo podemos usar es en nuestro huerto.

Hablamos de un tipo de aceite extraído de la planta Azadirachta Índica, muy conocida desde la Antigüedad debido a sus propiedades biocidas, cosméticas e incluso curativas.

¿Cómo podemos usarla en nuestro huerto?

El aceite de neem para el huerto

Este aceite vegetal cuenta con diversas propiedades y utilidades. Uno de los modos de empleo más populares es usar el aceite de neem para el huerto gracias a su principio activo: la azadiractina.

Este compuesto destaca por sus efectos pesticidas, fúngicos, antibacterianos y antiparasitarios, lo que hace al aceite de neem perfecto para el uso agrícola.

En nuestro huerto, lo podemos usar como un pesticida natural, así como de fertilizante, abono o insecticida. Una gran cantidad de aplicaciones interesantes que podemos llevar a cabo de forma sencilla.

Modo de empleo del aceite de neem

El aceite de neem agrícola cada vez es más empleado en huertos, tanto grandes como pequeños, debido a la creciente importancia de alejarse de los químicos. Pero ¿cómo aplicarlo de forma correcta?

Un pesticida natural

Si deseamos aplicarlo de forma casera, podemos usar este tipo de aceite como pesticida a razón de 1-5 ml con agua. La mezcla es perfecta para pulverizar sobre las plantas o regarlas con ella.

El aceite de neem es un insecticida ecológico ideal para la agricultura si queremos huir de otro tipo de compuestos que podemos usar tanto en jardines como en cultivos.

Se considera como el mejor pesticida orgánico por parte de los expertos, lo que aumenta su valor y lo convierte en una opción clave para tener nuestro huerto cuidado y siempre a punto.

Abono efectivo en nuestro huerto

Las hojas y frutos de la planta son efectivos como abono. Si somos constantes y realizamos aplicaciones a menudo, conseguiremos ver los resultados en un corto espacio de tiempo.

Es un fertilizante orgánico que nos ayudará a enriquecer el suelo y conseguir, gracias a ello, mejores y más abundantes cosechas.

Adiós a los hongos

Otro de sus usos más habituales es aplicarlo en el riego con el objetivo de deshacerse de problemas de hongos, plagas de insectos, ácaros y orugas, entre otros.

Lo más interesante es que es capaz de actuar sin poner en riesgo a las personas, animales, o la biodiversidad beneficiosa para las plantas (mariposas, abejas, lombrices, etc.).

Su sabor amargo es el que actúa como repelente, impidiendo que los demás insectos se reproduzcan en nuestros cultivos.

Otros usos del aceite de neem

Además de en el huerto, el aceite de neem se emplea también como cosmético. Debido a sus ácidos grasos, obtenemos una mejora de la piel, crecimiento del cabello y lucha contra los piojos y otros parásitos.

Como ves, el modo de empleo del aceite de neem es sencillo si sabes cómo hacerlo. Contando con el producto adecuado, tardarás poco tiempo en ver resultados. La clave está en ser constante y revitalizar los cultivos con productos orgánicos como este.

¿Qué son los cultivos de cobertura y en qué benefician a nuestro huerto?

La plantación de cultivos de cobertura es una práctica muy común y efectiva que se lleva utilizando desde la época del Imperio Romano. Se trata, pues, de una técnica muy arraigada en el mundo agrícola por las muchas ventajas que proporciona.

Qué son los cultivos de cobertura

Con cultivos de cobertura se hace referencia a los tipos de cultivos que cubren el suelo con diferentes propósitos. Son diferentes de los cultivos primarios, ya que en este caso se utilizan para apoyar las necesidades secundarias del agricultor. Generalmente no se cultivan para el consumo humano o para el comercio, sino que sirven para aumentar el rendimiento y la salud del suelo y para alimentar el ganado. Sin embargo, entre las especies utilizadas para cultivos de cobertura también existen algunas aptas para la venta o para consumo propio, como es el caso del maíz o el alforfón. Los agricultores distinguen diferentes tipos de cultivos según las estaciones, ya que cada especie vegetal tiene unas características particulares y una forma de manejo diferente.

Terrenos en los que se realizan

Los cultivos de cobertura son muy importantes en la agricultura ecológica porque aportan fertilidad al suelo de forma natural sin utilizar fertilizantes químicos. Estas especies forman parte de lo que se conoce como abono verde, que contribuyen a fijar el nitrógeno atmosférico para aumentar las reservas de nitrógeno en la tierra, y que es uno de los nutrientes más fundamentales para el desarrollo de las plantas. Además, quedará disponible para varios cultivos futuros.

Beneficios del cultivo de cobertura

Los cultivos de cobertura sirven para mejorar la biodiversidad porque aumentan la variedad de especies en un área, evitando el crecimiento de malas hierbas. También contribuyen a minimizar la cantidad de agua que drena de un cultivo de forma que se protegen los cursos de agua. Por otra parte, aportan cobertura y mantiene los suelos protegidos de la erosión, gracias a que las raíces forman porosidad en el suelo para que el agua filtre en profundidad. Otro de los beneficios de estos cultivos se produce durante el corte de los mismos, ya que tras la siega se convierten en abono verde para un suelo fértil, o en cubiertas protectoras que mantienen la tierra protegida de las condiciones meteorológicas.

Tipos de cultivos de cobertura

Los cultivos de cobertura se dividen en tres categorías principales: leguminosas, gramíneas y no leguminosas de hoja ancha. La mayoría de variedades cumplen varias funciones a la vez.

Gramíneas

Son cereales de ciclo anual como el trigo, la cebada, el maíz, la avena o el trigo sarraceno entre otros. Crecen bastante deprisa y los residuos que dejan se gestionan muy fácilmente. Tiene un sistema radicular fibroso y fuerte que mantiene el suelo muy protegido contra la erosión. En lo que a nutrientes se refiere, las gramíneas acumulan una gran cantidad de nitrógeno en el suelo gracias a la simbiosis con la bacteria azospirillum.

Leguminosas

Los cultivos de cobertura con leguminosas son magníficos fijadores de nitrógeno. Su sistema primario contribuye a evitar la compactación del suelo habitual durante el crecimiento de las plantas. Las leguminosas más habituales son el trébol blanco y el encarnado, la alfalfa, las habas, la veza o el caupí.

Plantas no leguminosas de hoja ancha

Este tercer grupo de cultivos tienen la capacidad de absorber nitrógeno del suelo, lo fijan y, tras su siega, producen abono verde. No son aptos para los inviernos fríos, pero se pueden utilizar como cobertura de otoño, y se utilizan con frecuencia para controlar la maleza y las malas hierbas. En este grupo se encuentran los nabos, las mostazas, caléndulas, brásicas o rábanos forrajeros, entre otros.

Como resumen, los cultivos de cobertura mejoran la fertilidad del suelo y favorecen el desarrollo de los cultivos primarios, por lo que es una técnica que merece la pena implementar en nuestro huerto.