Cómo detectar la negrilla o fumagina y eliminarla

La fumagina o el hongo negrilla es un hongo que generalmente aparece en las plantas después de que estas hayan estado infectadas durante tiempo por plagas de cochinilla, pulgón o mosca blanca.

No es peligroso, pero hay que atajarlas a tiempo para evitar que la salud de la planta se vea comprometida de forma irreversible.

Cómo podemos detectar la negrilla o fumagina

El hongo fumigan es muy fácil de distinguir, ya que es de un color negro muy característico (de ahí a que se le conozca como negrilla) y suele depositarse en las zonas de la planta afectadas por la plaga. La negrilla provoca síntomas diversos, que pueden afectar a las hojas, las ramas, los tallos, o los frutos de cualquier cultivo, aunque es especialmente frecuente en los cítricos.

Este hongo es una especie de polvo negro similar al hollín, incluso mancha de la misma forma al pasar el dedo por encima. Si la negrilla no se trata adecuadamente, entonces irá cubriendo cada vez más partes de la planta, impidiendo que pueda realizar correctamente la fotosíntesis. Además impide la transpiración y esto puede generar necrosis y clorosis, que terminará marchitando por completo la planta.

El hongo negrilla aparece en las plantas afectadas por plagas porque se alimenta de la melaza que van dejando los insectos a medida que consumen la planta. Así pues, si tenemos una planta afectada por la fumagina, habrá que tratar dos problemas: la plaga, y la propia negrilla.

Consejos para eliminar la fumagina

El mejor control de la fumagina en cítricos, pasa por la prevención. Como hemos visto, el hongo negrilla aparece por la melaza que producen cochinillas, áfidos y moscas blancas, por lo tanto, lo principal es evitar que las plantas sufran el ataque de estas plagas. Un producto muy eficaz para ello es el jabón potásico, que no es tóxico, ni para las plantas, ni para el medio ambiente. Sirve para tratar las plagas cuando la infestación no es aún muy grande. Solamente hay que diluirlo en agua al 2 % y aplicarlo sobre la planta afectada. Si después de tres aplicaciones la plaga persiste, entonces habría que utilizar otros insecticidas más fuertes.

Una vez que hayamos controlado la plaga, veamos cómo eliminar la fumagina de los cítricos. Una vez libre la planta de los insectos, hay que limpiarla completamente del hongo y de la melaza de la que se alimenta. El primer paso sería lavar las partes afectadas con agua a presión para eliminar la mayor parte del residuo. Después, podemos utilizar de nuevo jabón potásico o algún fungicida para fumagina, y rociar las partes de la planta que han estado afectadas por la plaga y el hongo.

Si el tamaño y la resistencia de la planta lo permite, se pueden frotar los últimos restos con un trapo húmedo. El último paso es sanear la planta y retirar las hojas deterioradas por culpa de la negrilla, e incluso realizar una poda para retirar los brotes que hayan quedado perjudicados.

La negrilla es casi inevitable después de una plaga, pero por suerte, si actuamos con rapidez podemos eliminarla con facilidad y devolverle a la planta su belleza y su vigor.

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