Cuidados del limonero y sus características

El limonero es un árbol frutal muy extendido en climas templados y cálidos. Ofrece el limón como fruto, que, aunque no se debe consumir de manera directa, sí puede ser empleado para muchos usos tanto en cocina como en medicina. Los cuidados de la planta del limonero no son muy exigentes y se trata, además, de un árbol que da mucha sombra cuando alcanza cierto porte. Vemos los cuidados de esta especie y algunos consejos sobre el mantenimiento del limonero.

Cuáles son las características principales del limonero

El limonero es una especie del género Citrus que pertenece a la familia de las rutáceas. Tiene su origen en Asia, pero en la actualidad se cultiva en todo el Arco Mediterráneo, también en Portugal y en Estados Unidos.

Puede vivir hasta los 70 años, su tronco es leñoso, muy ramificado y con hojas ovaladas de color verde muy aromáticas. Su flor es el azahar. El fruto es el limón, que tiene la pulpa en su interior tras una corteza de color amarillo o verde y una capa blanca esponjosa. Existen muchas variedades de limonero que se diferencian en función de la forma y el color de los limones, así como por su acidez. Vemos ahora cómo mantener un limonero en perfecto estado.

Consejos y cuidados del limonero

Una cuestión básica sobre cómo mantener un limonero es plantarlo en un lugar protegido del frío y que reciba la insolación directa del sol, para que pueda crecer. Si se planta en maceta, lo ideal es trasplantarlo al huerto o el jardín cuando vaya adquiriendo mayor tamaño. A partir de ahí, continuar protegiendo el árbol de limón con cuidados adecuados.

El riego del limonero, especialmente en verano

Este árbol demanda agua de manera constante. En verano es muy frecuente que no resista a la sequía, de modo que hay que dotarlo de agua de tres a cuatro veces en semana. El resto del año basta con regarlo entre una y dos veces por semana. El mejor riesgo es el de aspersión.

El abono en los cuidados de la planta del limonero

El limonero se abona desde primavera hasta finales de verano, en un largo periodo de tiempo que ocupa más de cuatro meses. Se pueden usar abonos orgánicos, como el guano o el estiércol, renovando las capas de abonado en dos o tres centímetros al mes.

En cuanto a minerales, necesita mucho magnesio que se puede incorporar mediante el abonado o bien a través de correctores de magnesio que se aplican por vía foliar o a través de fertirrigación.

Cuidados del limonero y ciclo de crecimiento

Los limoneros una vez son adultos apenas requieren cuidados, salvo el abonado periódico y riegos constantes. Pero cuando aún son jóvenes y están en periodo de crecimiento hay que vigilar su salud. La poda se realiza a finales de invierno, retirando las ramas muertas y enfermas y recortando las que crecen en exceso.

La copa del árbol debe quedar liberada de follaje, para que la luz del sol llegue a todas las estructuras. No hay problemas si se poda el árbol ya en primavera, pero esta no ha de ser muy extrema y ha de respetar el crecimiento foliar, que tiene tres fases: en primavera, en verano con nacimientos menores y en otoño para asegurar una buena floración meses más tarde.

Los cuidados de la planta del limonero son aparentemente cómodos. Es un árbol muy habitual en huertos urbanos para autoconsumo por su proliferación de frutos que se adapta a la perfección a climas templados y cálidos.

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